Transamerica

La película es interesante porque deja vislumbrar la situación de la población trans, pero a su vez muestra sólo la realidad de aquellos que han tenido la suerte en nacer en una familia acomodada, que son los menos.

Director y guión: Duncan Tucker
País: Estados Unidos
Año: 2005
Reparto: Felicity Huffman (Bree), Kevin Zegers (Toby), Fionnula Flanagan (Elizabeth), Elizabeth Peña (Margaret), Graham Greene (Calvin), Burt Young (Murray), Carrie Preston (Sydney), Venita Evans (Arletty), Jon Budinoff (Alex), Raynor Scheine (Bobby Jensen).
Producción: Linda Moran, Rene Bastian y Sebastian Duncan.
Música: David Mansfield.
Fotografía: Stephen Kazmierski.
Montaje: Pam Wise.
Dirección artística: Mark White.
Vestuario: Danny Glicker.
Duración: 103 minutos

Una semana antes de la vaginoplastia que concluirá su proceso de reasignación de sexo, Sabrina Osbourne (Bree) recibe una llamada teléfonica que pregunta por Stanley Schupak, nombre de nacimiento de Bree. Mediante esa llamada se da cuenta que producto de una esporádica relación heterosexual de su juventud tuvo un hijo, Toby Wilkins, el cual se encuentra encarcelado. Aunque pretende ignorar el hecho, su psicoterapeuta la obliga a encarar el problema y resolverlo, como condición previa a darle el visto bueno para la operación de reasignación sexual.

Al principio Bree se siente decepcionada pero luego decide afrontar la situación. Paga la fianza de su hijo, de un dólar, y se lo lleva de regreso a Los Ángeles. Toby tiene el sueño de convertirse en estrella porno y por tanto Los Ángeles le parece el lugar ideal, sin embargo, sin avisarle Bree lo conduce a su pueblo natal para dejarlo con algún familiar. Ahí descubre que Toby había huido por haber sufrido abuso sexual, después de la muerte de su madre, al quedarse en manos de su padrastro.

En el camino, a la manera de una road movie, Bree y Toby se van conociendo y entendiendo el uno al otro. Toby termina por descubrir que Bree no es una mujer, ni la monja que caritativamente lo había sacado de la cárcel, como él suponía. Sin embargo, el misterio de su paternidad sigue oculto. Además de distintos personajes y situaciones desalentadoras que deben vivir, llegan a la casa familiar de Bree en la cual Toby puede apreciar el rechazo que la mayoría le profesa a Bree por la decisión de convertirse en mujer. Los abuelos añoran quedarse al cuidado de Toby, encantados con el parecido del nieto, al hijo que han perdido. Pero lo que hará la situación es desencadenar la verdad de la paternidad de Bree, produciendo sentimientos encontrados en ambos.

La película es interesante porque deja vislumbrar la situación de la población trans, pero a su vez muestra sólo la realidad de aquellos que han tenido la suerte en nacer en una familia acomodada, que son los menos. La historia se plantea como la búsqueda del sueño americano de la felicidad sin cuestionarse más allá de lo binario sexual. En ese sentido Bree es toda una dama, no se problematiza con su identidad ni se profundiza en ella como personaje. Aunque se trata de un primer acercamiento que deja de ver a los transexuales como seres psicópatas y enfermos (a la manera de El silencio de los inocentes) para empezar a entenderlos como personas de carne y hueso.

Más información:
http://www.labutaca.net/films/39/transamerica.htm

http://es.wikipedia.org/wiki/Transam%C3%A9rica


El Secretariado Trans Mundial se ha formado para enlazar a todos los grupos de activistas que buscan la igualdad de derechos y oportunidades para las personas transgéneros, transexuales, travestis e intersexuales.

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